Puntos clave
- Un infarto agudo suele mostrar elevación del segmento ST en derivaciones contiguas, un patrón conocido como STEMI.
- Las ondas Q patológicas aparecen cuando ya hubo muerte de tejido cardiaco y ayudan a distinguir un infarto antiguo.
- Ante dolor de pecho, el electrocardiograma debe realizarse lo antes posible porque cada minuto de retraso aumenta el daño.
- La enfermedad cardiovascular causó 19,8 millones de muertes en el mundo en 2022, según la OMS.
Un infarto se ve en el electrocardiograma como una alteración del segmento ST, ya sea una elevación en forma de lomo o una inversión de la onda T, junto con la posible aparición de ondas Q profundas. Estos cambios reflejan que una zona del corazón dejó de recibir sangre y empieza a dañarse.
Reconocer ese patrón a tiempo salva vidas. El electrocardiograma es la primera prueba que se hace ante un dolor de pecho sospechoso porque muestra en segundos lo que ocurre en el músculo cardiaco. En este artículo explicamos, con lenguaje claro, qué señales busca el cardiólogo y por qué no conviene esperar.

Cómo se ve un infarto en un electrocardiograma: los signos clave
El infarto deja tres huellas principales en el trazo: cambios en el segmento ST, alteraciones de la onda T y ondas Q patológicas. La combinación y la localización de estos signos le indican al médico qué arteria está afectada y en qué fase se encuentra el daño.
El segmento ST es la línea que va desde el final del complejo QRS hasta el inicio de la onda T. En un corazón sano se mantiene al nivel de la línea base. Cuando una arteria coronaria se ocluye, esa línea se desplaza y revela el problema.
La enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud, en 2022 fallecieron 19,8 millones de personas por estas causas, cerca del 32% de todas las muertes globales, y el 85% se debió a infartos y accidentes cerebrovasculares (OMS, 2022). Por eso interpretar bien cada trazo importa tanto.
Si quieres repasar el significado de cada onda antes de seguir, revisa nuestra guía sobre las ondas del electrocardiograma P, QRS y T explicadas.
Elevación e inversión del segmento ST
La elevación del segmento ST es el signo más urgente de un infarto. Indica que una arteria coronaria está completamente ocluida y que el músculo que irriga sufre falta de oxígeno en ese mismo momento. Este cuadro se llama infarto con elevación del ST, o STEMI por sus siglas en inglés.
En el trazo, el segmento ST se levanta por encima de la línea base y adopta una forma convexa, a veces comparada con una lápida o un lomo de delfín. Para confirmar un infarto, esa elevación debe aparecer en al menos dos derivaciones contiguas, es decir, que miran la misma cara del corazón.
La inversión de la onda T es otra señal de alarma. La onda T normal apunta hacia arriba en la mayoría de las derivaciones. Cuando se invierte y apunta hacia abajo, puede reflejar isquemia, es decir, un flujo de sangre reducido que todavía no ha matado el tejido. Este patrón suele acompañar a los infartos sin elevación del ST.
La localización de los cambios ubica la lesión. Una elevación en las derivaciones de la cara anterior apunta a la arteria descendente anterior, mientras que los cambios en la cara inferior señalan la coronaria derecha. Entender esa relación es parte de aprender a leer un electrocardiograma paso a paso.
Ondas Q patológicas: la huella del daño
Las ondas Q patológicas aparecen cuando una parte del músculo cardiaco ya murió y dejó de generar actividad eléctrica. A diferencia de las pequeñas ondas Q normales, las patológicas son anchas y profundas, y marcan que el infarto avanzó más allá de la fase inicial.
Una onda Q se considera patológica cuando dura más de 0,04 segundos o cuando su profundidad supera una cuarta parte de la onda R que le sigue. El médico mide estos valores con cuidado porque definen si el daño es reciente o ya se consolidó.
Estas ondas suelen ser permanentes. Una vez que el tejido se convierte en cicatriz, la zona ya no conduce electricidad y la onda Q queda como testigo del evento. Por eso una persona puede descubrir un infarto antiguo durante un chequeo de rutina, aunque nunca haya notado síntomas intensos.
Diferencia entre infarto agudo y antiguo
El infarto agudo y el antiguo se distinguen por la combinación de signos presentes en el trazo. El agudo muestra cambios dinámicos del segmento ST y de la onda T, mientras que el antiguo se reconoce sobre todo por ondas Q patológicas sin elevación activa del ST.
En las primeras horas de un infarto agudo, el electrocardiograma evoluciona rápido. Primero aparecen ondas T altas y picudas, luego la elevación del ST, después las ondas Q y, con los días, la onda T se invierte y el ST regresa a la línea base. Esta secuencia permite estimar cuánto tiempo lleva el evento.
Un infarto antiguo, en cambio, ya completó esa evolución. El trazo se estabiliza con ondas Q persistentes y segmentos ST en su sitio. El corazón quedó con una cicatriz, lo que puede afectar su fuerza de bombeo aunque la persona se sienta bien en reposo.
Comparar un electrocardiograma nuevo con uno previo es muy valioso. Si antes el trazo era normal y ahora muestra ondas Q, el cambio orienta hacia un infarto reciente. Esa es una de las razones para guardar tus estudios y llevarlos a cada consulta.
Cuándo acudir de urgencia
Ante un dolor de pecho que no cede, acude de urgencia sin esperar a que pase. El tiempo es músculo: cada minuto que una arteria permanece ocluida, más tejido cardiaco se pierde de forma irreversible, y parte de ese daño ya no se recupera.
Los tratamientos para reabrir la arteria están diseñados contra reloj. Las guías de atención marcan objetivos estrictos, como abrir la arteria con un cateterismo en el menor tiempo posible desde la llegada al hospital, o aplicar un fármaco trombolítico de inmediato cuando no hay sala de hemodinamia disponible. Llegar pronto es lo que hace posible cumplir esos tiempos.
Busca atención inmediata si el dolor dura más de unos minutos, se extiende al brazo izquierdo, al cuello o a la mandíbula, o si se acompaña de sudor frío, náusea, mareo o falta de aire. En mujeres y personas con diabetes los síntomas pueden ser más leves o atípicos, así que ante la duda conviene revisarse.
En CardioStar realizamos el electrocardiograma y su interpretación por un cardiólogo, un paso clave para confirmar o descartar un infarto en pacientes de Guadalajara. Un trazo bien leído a tiempo marca la diferencia entre un susto y una complicación grave.
Si tienes factores de riesgo, no esperes a un síntoma para actuar. Agenda una valoración cardiológica, lleva tus electrocardiogramas previos y pregunta cómo se ve tu trazo actual. Conocer tu corazón hoy es la mejor forma de protegerlo mañana.
Preguntas frecuentes
¿Un electrocardiograma siempre detecta un infarto?
No siempre. Algunos infartos muestran cambios sutiles o un trazo normal al inicio. Por eso se repite el estudio y se combina con análisis de sangre como la troponina.
¿Qué significa la elevación del segmento ST?
Indica que una arteria coronaria está ocluida y el músculo cardiaco sufre falta de oxígeno. Es el signo clásico de un infarto agudo que requiere atención inmediata.
¿Las ondas Q desaparecen con el tiempo?
Generalmente no. Las ondas Q patológicas suelen ser permanentes y son la huella que deja un infarto antiguo en el electrocardiograma.
¿Cuándo debo ir a urgencias por dolor de pecho?
Acude de inmediato si el dolor dura más de unos minutos, se extiende al brazo, cuello o mandíbula, o se acompaña de sudor frío, náusea o falta de aire.